martes, 17 de abril de 2012


imploré tu ausencia y alboreé sola, 6:30 de la mañana ladra irascible el despertador, pero la noche demora en mis ojos tercamente abrochados hiciste de mis párpados tu morada y no quieren amanecer...

Hace tiempo formalicé un contrato indefinido con la alegría pero la vida está en crisis y he modificado el contrato a fijo discontinuo para no tener que despedirla. Podría, recordarte quizás en algún suspiro del día y frunciendo el ceño, piense en tus ojos, ¿verdes?. Incluso hago el esfuerzo de verme a mi misma sentada aterida, frotando con mis manos las piernas desnudas bajo el vestido color esmeralda, esperándote. Veo el mi frío, pero no puedo ver tu rostro, ni tus ojos, mi primer amor, aquél que nunca se olvida. Soy una mujer extraña... hay días en que me siento fértil en que todo germina tu silenciosa palabra se torna caricia olvido lo que tu no olvidas no escucho voces maledicentes y paro una traición que muda resignada... hay días en que me siento grácil en que todo se mueve mi silencioso corazón late sobrevuelo los infieles tejados bailo contigo aunque no estés y danzo lujurias imaginadas... hay días en que me siento hoy sólo quiero dormir.

1 comentario:

  1. Unos poemas estupendos. Se nota que Pepa Mas Gisbert es una buena poetisa. Sonrío.

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